Conectamos las condiciones reales del edificio con el diseño, la fabricación y la instalación de la fachada ventilada.
A través de un proceso digital continuo, transformamos la información obtenida en obra en modelos BIM, documentación técnica, planos de fabricación, sistemas de trazabilidad y herramientas de seguimiento.
El proceso comienza con un levantamiento digital del soporte mediante escaneado 3D y fotografía panorámica 360°.
El escaneado registra la geometría real del edificio, incluyendo desplomes, irregularidades y tolerancias. Las imágenes 360° aportan un registro visual detallado que permite revisar posteriormente encuentros, elementos singulares y condiciones generales de la obra.
Esta combinación genera una base de información geométrica y visual fiable para desarrollar el proyecto, reduciendo visitas adicionales y evitando que las decisiones se basen únicamente en planos teóricos.
Obtenemos una representación precisa de la realidad antes de empezar a diseñar.
A partir de la nube de puntos y de la documentación fotográfica desarrollamos un modelo BIM del estado existente.
El modelo recoge los elementos relevantes para la implantación de la fachada: cerramientos, estructura, forjados, huecos, encuentros y elementos singulares.
Esta base digital permite analizar la planeidad del soporte, identificar desviaciones, comprobar distancias reales y establecer referencias fiables para el replanteo.
No se trata únicamente de representar el edificio, sino de crear una herramienta de análisis y coordinación compartida por arquitectos, fabricantes, instaladores y equipos de obra.
Obtenemos una base digital común para tomar decisiones antes de fabricar.
Sobre el modelo del estado existente desarrollamos el sistema completo de fachada ventilada.
El modelo BIM integra la subestructura, los anclajes, las ménsulas, el aislamiento, la cámara ventilada, los paneles, las juntas y los encuentros constructivos.
Esta coordinación permite detectar interferencias, ajustar la modulación, definir la posición de anclajes y resolver las tolerancias entre el edificio y la nueva envolvente.
También permite estudiar alternativas y visualizar anticipadamente el resultado antes de trasladar la solución a fábrica y a obra.
Los problemas los resolvemos digitalmente, no durante el montaje.
Convertimos la información del modelo BIM en planos de taller, despieces, listados y documentación útil para la fabricación.
Revisamos la coherencia entre paneles, subestructura, anclajes y condiciones de montaje, y coordinamos la producción con la secuencia prevista de suministro e instalación.
Además, cada panel puede disponer de un código único vinculado al modelo, a los planos y a su posición dentro de la fachada.
Este sistema facilita su identificación durante la fabricación, el transporte, el acopio y el montaje, manteniendo la trazabilidad durante todo el proceso.
Cada componente se fabrica con una ubicación y una función definidas.
Durante el montaje utilizamos el modelo BIM, la documentación coordinada y el sistema de codificación como referencia para el replanteo y la instalación.
Proporcionamos soporte técnico para verificar anclajes, subestructura, alineaciones, planeidad y modulación, y coordinamos las posibles desviaciones detectadas durante la ejecución.
El avance también puede gestionarse mediante un entorno digital de seguimiento, vinculando zonas, paños o componentes con su estado, incidencias, fotografías y validaciones.
Esto facilita la organización de los acopios, la secuencia de montaje, la identificación de los elementos y el control de los trabajos ejecutados.
Lo diseñado, lo fabricado y lo instalado responden a una misma información coordinada.