Trabajamos tanto en obra nueva como en rehabilitación, adaptando el alcance del escaneado, el modelado, la coordinación y el seguimiento a las necesidades concretas de cada proyecto.
En viviendas de nueva construcción, la gestión digital de fachadas permite coordinar la envolvente desde las primeras fases del proyecto y mantener esa información conectada con la fabricación y la instalación.
El modelo BIM permite definir con precisión la modulación de los paneles, coordinar la subestructura, resolver encuentros con huecos y remates y estudiar la relación entre la fachada y el resto del edificio.
En promociones residenciales o edificios plurifamiliares, esta metodología resulta especialmente útil para controlar la repetición de soluciones, identificar variaciones entre viviendas y organizar la fabricación y el montaje por bloques, fachadas o fases.
El cliente y el equipo de proyecto pueden visualizar previamente el resultado mediante:
Renders del edificio terminado.
Comparativas de materiales y acabados.
Estudios de composición y modulación.
Simulación de juntas, encuentros y elementos singulares.
Imágenes de diferentes alternativas de diseño.
En proyectos de rehabilitación, la documentación disponible no siempre representa con precisión el estado real del edificio.
El escaneado 3D permite registrar desplomes, irregularidades, huecos desalineados, diferencias de planeidad y otros condicionantes que pueden afectar a la implantación del nuevo sistema de fachada.
Este proceso es especialmente valioso en:
Rehabilitaciones energéticas.
Sustitución de revestimientos existentes.
Incorporación de fachadas ventiladas.
Renovación de edificios residenciales.
Actuaciones en edificios ocupados.
Intervenciones sobre soportes irregulares o poco documentados.
El propietario, la comunidad o el equipo de proyecto pueden visualizar la transformación antes de la ejecución mediante imágenes comparativas, renders del acabado final y estudios de diferentes materiales.
Aplicamos nuestra metodología a edificios de oficinas, hoteles, centros comerciales, centros educativos, equipamientos sanitarios, edificios públicos y otros proyectos terciarios.
Estas fachadas suelen incorporar una mayor variedad de sistemas, materiales, encuentros y condicionantes técnicos. También requieren una coordinación estrecha con carpinterías, estructura, instalaciones, elementos de protección solar y otros componentes de la envolvente.
El modelo digital permite:
Coordinar diferentes sistemas de fachada.
Resolver encuentros entre materiales.
Analizar cambios de modulación.
Integrar carpinterías y elementos singulares.
Organizar el proyecto por zonas, fachadas o fases.
Planificar la fabricación y el montaje.
Centralizar la información entre los distintos agentes.
En grandes promociones residenciales, complejos de edificios o fachadas con una elevada cantidad de paneles, pequeños errores repetidos pueden generar un impacto considerable en fabricación y montaje.
La gestión digital permite establecer reglas comunes de modulación, estandarizar componentes y detectar las zonas en las que la geometría real obliga a introducir variaciones.
El modelo BIM y el sistema de codificación facilitan:
La clasificación de paneles y componentes.
La identificación de piezas tipo y piezas singulares.
La generación de listados de fabricación.
La organización de lotes de producción.
La planificación de suministros.
La secuencia de montaje por zonas.
El control del avance de instalación.
Determinadas fachadas presentan geometrías irregulares, cambios de plano, curvaturas, inclinaciones, huecos no repetitivos o encuentros especialmente complejos.
En estos casos, la coordinación digital permite estudiar la relación entre la geometría existente, la subestructura y el revestimiento antes de producir los componentes.
El modelo puede utilizarse para:
Analizar geometrías no ortogonales.
Coordinar paneles especiales.
Resolver esquinas, pliegues y cambios de plano.
Estudiar tolerancias acumuladas.
Comprobar la viabilidad de anclajes y fijaciones.
Visualizar diferentes alternativas constructivas.
Generar información precisa para fabricación.
En proyectos de especial complejidad puede ser conveniente desarrollar una zona piloto, una muestra a escala real o un prototipo digital antes de iniciar la fabricación completa.
Este servicio permite validar:
La modulación de paneles.
Los encuentros constructivos.
Los sistemas de anclaje.
Las tolerancias de montaje.
Los materiales y acabados.
La secuencia de instalación.
La apariencia final de la fachada.